/ septiembre 21, 2020

La pandemia por coronavirus COVID-19 sin duda ha cambiado el mundo como lo conocíamos, modificando todo a nuestro alrededor. Ha complicado en gran medida el día a día de las personas, pero sin duda, también nos ha traido lecciones valiosas.

Han transcurrido 6 meses desde que en Guatemala se confirmó el primer caso positivo de COVID-19. En ese momento, las autoridades de Gobierno tomaron la decisión de cerrar el país, a manera de reducir la propagación del virus.

Sin embargo, no todas las personas tenían la oportunidad de seguir tales instrucciones, así como otro grupo continúo su vida mostrando poca empatía y responsabilidad hacia los demás. Condiciones diferentes en un mismo territorio, han dado como resultado un panorama difícil.

“Esta situación ha sido un golpe fuerte en todo sentido. Hemos visto a muchas familias afectadas por esta enfermedad, muchos vecinos han sufrido pérdidas de personas cercanas o con su salud afectada”, nos comenta desde su espacio de trabajo Floridalma Fuentes, quien labora en el área de farmacia en el centro de atención de Bárcena, VillaNueva.

“Algo que nos asombró como sociedad es que afectó a personas que veíamos saludables, trabajadores o jóvenes, de estas personas que sufrieron las consecuencias de esta situación”, añade Fuentes sobre como impacto en el sector esta enfermedad.

Como residente del sector y en su trabajo con los pacientes, indica que “ha tenido consecuencias fuertes, económica y psicológicamente. Personalmente, ha sido una etapa muy fuerte, pues vemos como esta enfermedad toma rostros conocidos y cercanos”.

Cumpliendo medio año de esta situación en el país, las condiciones hacen que las personas enfrenten más fuertes todo. El ser humano constantemente supera las limitantes, los miedos y los momentos difíciles.

En ese mismo camino, “Doña Flori”, como la conocen en el sector, menciona que “la enfermedad continúa y no sabemos cuándo volveremos a la vida normal, pero el cuidado debe comenzar y mantenerse por nosotros desde el hogar. Siendo una sociedad consciente de la situación y que actúa responsablemente, lograremos salir de esta crisis”.

Como parte de esa mentalidad, se ha descubierto que también los momentos negativos nos ofrecen la oportunidad de crecer como personas. Fuentes, comenta que, “como parte de esta comunidad, a través de la misma organización, hemos logrado hacer pequeñas colectas con alimentos e insumos básicos para ayudar a otras personas. Hemos visto una gran colaboración hacia el prójimo, pues  tal vez escuchan o se enteran que alguna familia está en un momento económicamente difícil, entonces se entrega lo que está en las posibilidades de las personas”.

Con esa misma unidad demostrada para ayudar y salir juntos de esta situación, la sociedad deberá continuar trabajando para sobreponerse a esta etapa.

De esta forma, Flordialmena finaliza indicando que como su opinión “el mejor consejo es reforzar las medidas que ya conocemos. El lavado de manos, el uso correcto de mascarilla, si salimos evitar aglomeraciones. Hagámoslo por quienes viven con nosotros, por los adultos mayores, pacientes crónicos, embarazadas…por ellos debemos hacer lo posible para cumplir estas normas”.

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