/ agosto 4, 2019

El Dispensario Madre Cabrini celebra su 22 aniversario de atención comunitaria en la aldea de Bárcena, donde se ha contribuido al bienestar integral de las personas a través de programas de desarrollo y atención médica especializada.

La historia comenzó en el año 1996 cuando las Hermanas Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús – MSCJ – , observaron diferentes necesidades en la población, priorizando el tema médico en cuanto a su accesos y recursos. Esto dio lugar a gestiones con la Fundación Pediátrica Guatemalteca, para iniciar con la atención a los niños de la comunidad.

Al siguiente año, tras la adquisición del terreno por parte de las MSCJ, el Dispensario Comunitario Madre Cabrini – DMC – fue inaugurado oficialmente el 4 de agosto. Ese mismo año, además de la consulta pediátrica, se instaló una farmacia con medicamentos básicos y dio inicio el programa Materno Infantil, como resultado de la organización comunitaria.

Durante más de 20 años de trabajo con la comunidad, el DMC ha evolucionado para brindar una mejor atención que cubra las necesidades de los pacientes para que disfruten una vida saludable en todos sus aspectos.

Los resultados positivos son producto del esfuerzo, amor y del carisma cabriniano que posee cada una de las MSCJ que ha estado en esta institución, así como del trabajo por parte del personal que contribuye con esta labor social, desde una vocación de servicio, con las comunidades guatemaltecas.

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